
Si nos ponemos reduccionistas, desde la perspectiva leonesa nos quedaríamos con Santi Santos, con su vuelo en el minuto 93 y con su golazo, para permitirnos soñar con sacar la cabecita del hoyo, si, por el contrario, fuéramos Carbayones, atacaríamos al penoso arbitro y diríamos que nos han robado, y que el penalti es de risa, y que ¡Consejo dimisión! (que curioso, desde la óptica leonesa, también añadiríamos ese corolario a nuestra retahíla de loas al gran capitán).
Pero hubo mucho más que eso, hubo un partido intenso entre dos equipos que están muy mal, en una situación horrible, jugado en un campo con una acústica perfecta y ante 6000 almas, que se dejaron la garganta animando a sus respectivos equipos. No se había ni sentado el respetable cuando en un error de Gonzalo, Yague (horrible toda la noche) pudo hacer el primero, pero lo estrello en el cuerpo de Aulestia, la afición ovetense respiró tranquila, el Oviedo empezó a mandar y PELAYO (el mejor de la noche para el equipo azul) marcó el primero en un fallo defensivo a la salida de un corner, Calzado no estuvo fino. A remar tocaba...
Y la Cultu remó, se fue afianzando y tuvo dos buenas ocasiones en las botas de Mena, Curro iba creciendo y, aunque Orlando no le ayudaba en exceso, el mediocampo fue haciéndose leones, la inquietud se palpaba en las gradas, que clamaba contra un consejo no lo podía hacer peor. 1-0, descanso y la sensación de que el resultado era justo, aunque bien podía estar empatado.
Ala poco de comenzar la segunda parte, MENA empataba, tras un penalti de Miguel a Mantovani, que solo vio el colegiado gallego. Y ahí s ele fue el partido de las manos… expulso a Marín, justamente, por la enésima tontería del lateral/interior culturalista, pero el Oviedo no creció, Curro, andando, se había hecho el dueño de la medular, y el empate se mascaba en el ambiente. Solo cuando Monteagudo retiró al extremeño y el Oviedo dio entrada a Falcón el partido se volvió de color azul, PERONA hizo el 2-1 que parecía definitivo a 10 minutos del final, y, aun no se por que al Oviedo le entro el miedo, las dos expulsiones asturianas, dieron empuje a una Cultu donde ya SANTI (el mejor del partido) jugaba “a lo Alexanco” de 9 rompedor.
Cedric llegó un par de veces por banda derecha y a la tercera, Quique puso un buen centro que el capi blanco convertía en el empate a dos, en el minuto 93. Un puntito, que no vale a ninguno de los dos, pero que hace justicia a un partido, malo pero vibrante, con dos equipos destinados a sufrir, sino quieren empañar, aun más, su historia reciente.
Pero hubo mucho más que eso, hubo un partido intenso entre dos equipos que están muy mal, en una situación horrible, jugado en un campo con una acústica perfecta y ante 6000 almas, que se dejaron la garganta animando a sus respectivos equipos. No se había ni sentado el respetable cuando en un error de Gonzalo, Yague (horrible toda la noche) pudo hacer el primero, pero lo estrello en el cuerpo de Aulestia, la afición ovetense respiró tranquila, el Oviedo empezó a mandar y PELAYO (el mejor de la noche para el equipo azul) marcó el primero en un fallo defensivo a la salida de un corner, Calzado no estuvo fino. A remar tocaba...
Y la Cultu remó, se fue afianzando y tuvo dos buenas ocasiones en las botas de Mena, Curro iba creciendo y, aunque Orlando no le ayudaba en exceso, el mediocampo fue haciéndose leones, la inquietud se palpaba en las gradas, que clamaba contra un consejo no lo podía hacer peor. 1-0, descanso y la sensación de que el resultado era justo, aunque bien podía estar empatado.
Ala poco de comenzar la segunda parte, MENA empataba, tras un penalti de Miguel a Mantovani, que solo vio el colegiado gallego. Y ahí s ele fue el partido de las manos… expulso a Marín, justamente, por la enésima tontería del lateral/interior culturalista, pero el Oviedo no creció, Curro, andando, se había hecho el dueño de la medular, y el empate se mascaba en el ambiente. Solo cuando Monteagudo retiró al extremeño y el Oviedo dio entrada a Falcón el partido se volvió de color azul, PERONA hizo el 2-1 que parecía definitivo a 10 minutos del final, y, aun no se por que al Oviedo le entro el miedo, las dos expulsiones asturianas, dieron empuje a una Cultu donde ya SANTI (el mejor del partido) jugaba “a lo Alexanco” de 9 rompedor.
Cedric llegó un par de veces por banda derecha y a la tercera, Quique puso un buen centro que el capi blanco convertía en el empate a dos, en el minuto 93. Un puntito, que no vale a ninguno de los dos, pero que hace justicia a un partido, malo pero vibrante, con dos equipos destinados a sufrir, sino quieren empañar, aun más, su historia reciente.
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