Lo gritó el Madrid con un soberbio partido en Sevilla, que le reengancha a un campeonato que tendrá su epicentro el sábado a las ocho de la tarde y en el Santiago Bernabeu. Madrid-Barca y con la liga en 4 puntos, las cuentas son claras: Si gana el equipo catalán (que mañana recibe al Chelsea en Champions, dato que no conviene olvidar) tendremos nuevo campeón, pero si gana el Madrid…. ¡Casi nada lo que nos queda!
Pero no adelantemos acontecimientos, centrémonos en el presente, ye el presente pasa por Sevilla, por un partido grande del Madrid de, por fin, 4 centrocampistas y un muerto muy vivo. Fue un partido raro, el Sevilla salio mandón como se esperaba, y como suele salir en el Pizjuán, al menos en los partidos grandes, achuchaba muy arriba y ni Gago, ni Gutiérrez se comían un colín ante la presión de Duscher, Romaric y Renato, para colmo de males, las bandas eran dos puñales. Navas superaba a Torres con facilidad y Perotti se convertía en el mejor del partido, ante un nervioso Sergio Ramos. Fueron 20 minutos, culminados con el gol de Renato (lleva milenta al Madrid) en los que la Liga fue enviada por SEUR a Barcelona.
Pero las tornas giraron: El Sevilla perdió fuerza y poco a poco Gago y Gutiérrez tomaron el mando e Higuaín se encontró con 2 ocasiones que resolvió mal con la zurda, pero el aviso estaba dado, los andaluces se acularon aun más y Lass, imperial toda la noche, disparo alto cerca del descanso. 3 ocasiones/cero goles, algo no cuadra en ese estadística si hablamos del Madrid. Así que Raúl puso el empate antes de ir al vestuario. Lass toco en largo, Ramos prolongo de tacón, Metzelder corrió la derecha como si fuera un extremo y la puso fuerte y abajo al primer palo, donde la bota del 7 colocó el empate. 1-1. Descanso. Volver a empezar…
Pero la segunda parte no fue igual, salió mejor el Madrid, apoyado en sus tres mediocampistas centrales más un gran Marcelo, que demostró, de nuevo, que la línea que divide lo mediocre de lo fabuloso en el fútbol, es tan fina que, en ocasiones, sobra con aplicarle la palabra confianza para que un futbolista residual, se convierta en un elemento importante de una plantilla de un equipo campeón, y Jiménez, apoyó esta tendencia al retirar a Duscher (malo o bueno el 5 más puro que tenia sobre el campo) y dar entrada a Luís Fabiano que no toco bola, Lass mandaba y el Madrid pisaba área sevillista con cierta comodidad, y fruto de esto Raúl hizo su segundo de la tarde, centro Torres, que poco a poco se fue asentando, y el capi de medio volea daba color a la liga, y signo al partido, cuando poco después metió el tercero, todos pensamos en el derby, menos Juande, que le dio vida al Sevilla quitando a Gutiérrez, ya por esas horas, capitán general del choque, y Capel puso el miedo en los corazones madridistas, pero Marcelo sentencio en el descuento… ¡Faltaría más!.
¡Hay liga! … y hay Raúl para rato (¿o creíais que os ibais a ir sin la publicidad institucional?… jajajja)
lunes, 27 de abril de 2009
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