No mereció ganar el Madrid, y no lo hizo, ni mucho menos mereció perder el Español, y tampoco eso pasó. Empataron, evidentemente. Un punto para cada uno, que al Español le sabe a miel, por que le devuelve lo que Medina Cantalejo le robó hace una semana (a mi nadie podrá devolverme, ya, los 300 euros de la porra que me jodió) y al Madrid a hiel, por venir de donde venía (el partido del Martes en Rusia fue de los más completos, que un servidor le recuerda a los blancos) y por compararse con quien se compara (6-1 del Barça al Atleti). El Madrid se descompuso un poco, solo Diarra (en, posiblemente, su mejor partido en Madrid) daba la talla en el medio, y Luís García, pudo sentenciar en un saque de falta que se fue al palo, pero a “arreones” no hay quien pueda con los blancos, Raúl chuto fuera por poco, el arbitro se comió un penalti “por abrazo del oso” a Pepe, Higuaín lo intentó desde la frontal, pero el Español se defendía bien, hasta que olvidó que los últimos minutos son del Madrid y que la agonía es de Raúl. Minuto 47 y el 7 toca con la cabeza dentro del área chica un balón que ya se perdía por línea de fondo, el rebote en Van der Vaart no le beneficia, por lo
que ah de ir a la pelea con dos centrales por el control del esférico, como es le más listo encuentra la forma de, con un ligero toque de izquierda, cambiárselo de pierna, y, ya con la derecha, se saca un disparo flojito pero colocado al palo largo. Gol. Puro Raúl. ¡Vive!.
Al inicio de la segunda parte salieron Lacruz y Robben, por: Pareja y Van der Vaart, dos cambios buenos para el Madrid, a priori, y lo cierto es que, mientras estuvo en el campo Robben añadió dinamismo, velocidad, desborde… y vimos los mejores momentos del Madrid, pero el gol no llegó, y el holandés hubo de retirarse lesionado.
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