lunes, 6 de octubre de 2008

LA ÉPICA NO SIEMPRE ES SUFICIENTE

No mereció ganar el Madrid, y no lo hizo, ni mucho menos mereció perder el Español, y tampoco eso pasó. Empataron, evidentemente. Un punto para cada uno, que al Español le sabe a miel, por que le devuelve lo que Medina Cantalejo le robó hace una semana (a mi nadie podrá devolverme, ya, los 300 euros de la porra que me jodió) y al Madrid a hiel, por venir de donde venía (el partido del Martes en Rusia fue de los más completos, que un servidor le recuerda a los blancos) y por compararse con quien se compara (6-1 del Barça al Atleti).

Fue un partido entretenido, roto, descontrolado y, para mi, malo. El Madrid salio poco enchufado, pero aun así suyas fueron las primeras ocasiones (chut alto de Higuaín, cabezazo de Raúl, etc.) hasta que en el minuto 20 el Español, que se pertrechaba atrás, soltó el primer zarpazo en un balón largo a Tamudo, que vive, hace 10 años, en el limite del fuera de juego, y que si por algo se caracteriza es por listo. Burló a Heinze sobre la línea de fondo y el argentino le embistió como un toro bravo, se equivoco, penalti, clarísimo. El propio Tamudo lo marcó, y aumentó las dudas del Madrid, que parecía agarrotado, las famosas rotaciones no han podido llegar al centro del campo y tanto Van der Vaart como De la Red están cansados, sin chispa, no es extraño que ambos acabaran sustituidos.

Pero las dudas son menores cuando juega el 7, un centro flojito pero colocado de Ramos al que no llego ni Rudd, ni la defensa perica, permitió al capitán meter la cabeza y empatar antes de que el Español se enterará, pero el equipo barcelonés, es mejor en ataque que en defensa y un balón tonto perdido por De la Red permitió a De la Peña, Tamudo, Román y finalmente Luís García firmar la jugada del partido y volver a poner por delante a los pericos (minuto 30).

El Madrid se descompuso un poco, solo Diarra (en, posiblemente, su mejor partido en Madrid) daba la talla en el medio, y Luís García, pudo sentenciar en un saque de falta que se fue al palo, pero a “arreones” no hay quien pueda con los blancos, Raúl chuto fuera por poco, el arbitro se comió un penalti “por abrazo del oso” a Pepe, Higuaín lo intentó desde la frontal, pero el Español se defendía bien, hasta que olvidó que los últimos minutos son del Madrid y que la agonía es de Raúl. Minuto 47 y el 7 toca con la cabeza dentro del área chica un balón que ya se perdía por línea de fondo, el rebote en Van der Vaart no le beneficia, por lo que ah de ir a la pelea con dos centrales por el control del esférico, como es le más listo encuentra la forma de, con un ligero toque de izquierda, cambiárselo de pierna, y, ya con la derecha, se saca un disparo flojito pero colocado al palo largo. Gol. Puro Raúl. ¡Vive!.


Al inicio de la segunda parte salieron Lacruz y Robben, por: Pareja y Van der Vaart, dos cambios buenos para el Madrid, a priori, y lo cierto es que, mientras estuvo en el campo Robben añadió dinamismo, velocidad, desborde… y vimos los mejores momentos del Madrid, pero el gol no llegó, y el holandés hubo de retirarse lesionado.

De ahí al final, emergió Diarra, que fue el mejor de su equipo (Raúl aparte), mandó, toco fácil, ordeno como pudo un medio de campo que no existía (volvió un ratín Sneijder), no perdió ningún balón tonto, un partidazo del malí, que el Madrid no pudo ganar por deméritos suyos, pero, también, por meritos un más que digno rival.

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