jueves, 25 de septiembre de 2008

¡QUÉ GRANDE ERES SANTI!


¿Por qué amo a Segurola?, la respuesta es sencilla, por crónicas como esta
(MARCA; 22 de Septiembre de 2008)...

Disfrutadla.


LOS JÓVENES PIDEN PASO A GRITOS

La juventud reclamó el protagonismo en El Sardinero, donde el fútbol se pudo interpretar como una metáfora de la vida. Dos chicos vigorosos, camino de su plenitud, sacaron al Madrid de una situación complicada y pidieron sitio en el equipo. La jugada de Higuaín en el primer gol, culminada brillantemente por De la Red, fue un manifiesto clamoroso. Llegan los jóvenes y llegan para quedarse. Es el ciclo de la vida. También el del fútbol.

La titularidad de Higuaín y De la Red abundó en el mensaje que envía Schuster esta temporada. No es tiempo de revolución, pero sí de reforma. Los movimientos del técnico indican un cambio de perspectiva saludable. Se trata de un momento delicado: tiene que aprovechar las reservas existentes en futbolistas como Raúl, Guti y Van Nistelrooy y beneficiarse de la aportación de gente como Higuaín y De la Red. No es fácil porque una alineación siempre es material sensible. Pero la reforma del Madrid es necesaria.

El delicado trabajo de Schuster funciona. Los jóvenes responden y los veteranos no se sienten ninguneados. Van Nistelrooy, el más veterano del equipo, reivindicó su categoría con un golazo. Hizo una maniobra precisa, inteligente y seca frente a César Navas. Gobernó la jugada, un balón en el pico derecho del área del Rácing con el central enfrente como corresponde a un gran delantero. Quería clavar el remate junto al primer palo y eso ocurrió. No había participado en el juego, ni tuvo la oportunidad. El partido fue tenso, trabado, con un tráfico agobiante en el medio campo. No fue un encuentro entretenido para los delanteros. Pero cuando le llegó el momento, Van Nistelrooy marcó las diferencias. Los jóvenes reclamaron su importancia en el primer tanto. Un excelente veterano respondió en el segundo.

Schuster alineó a Van Nistelrooy, Higuaín y Raúl, la misma delantera que en Riazor. Lo que entonces pareció una señal de irritación –“He mirado a mi alrededor y no he encontrado a ningún delantero en el banquillo”, declaró tras la derrota–, ahora se antoja una decisión prudente. Quiere defender el prestigio de Raúl, pero reconoce los méritos de Higuaín. No son de ahora. Durante las dos últimas temporadas, el jugador argentino ha sido un suplente en toda regla. Sin embargo, su contribución fue decisiva en los dos títulos de Liga. Merece algún reconocimiento. De lo contrario, no habría justicia en el fútbol.

HIGUAÍN FUE DECISIVO

Higuaín fue el más directo, activo y peligroso del Madrid. Tuvo mérito porque el equipo no jugó bien. Manejó la primera parte con bastante criterio, pero con poco remate. Del criterio se encargaron Guti y De la Red, la gran novedad en el once. En El Sardinero jugó su primer partido como titular. No fue un tímido. Fue De la Red en estado puro, un mediocampista de buena factura técnica en el pase, dinamismo en sus movimientos, rematador y con el olfato que le caracteriza para alcanzar el área contraria.

De la Red manifestó sus mejores condiciones en el gol, una jugada que definió el partido. El Racing se abalanzó sobre el Madrid. El área de Casillas se convirtió en un avispero casi ingobernable, aunque es en esas situaciones de lío y mucha gente donde Cannavaro y Heinze se encuentran más cómodos. De una jugada donde el Madrid pasó un mal rato surgió el tanto de De la Red. Pepe despejó hacia cualquier parte y por allí estaba Higuaín, que comenzó una aventura. Empujó larga la pelota, desbordó con su velocidad a dos defensas, se internó hasta el área y eligió perfectamente, sin síntomas de fatiga o ansiedad. De la Red, que acompañó la jugada desde el área del Madrid, recibió el pase, controló la pelota y la dejó en la red con la puntera. Un contragolpe perfecto.

El Madrid se había enredado tras la baja de Guti, lesionado en el último minuto del primer tiempo. Van der Vaart, que es buen jugador, parece un centrocampista de detalles. Por ahora no sostiene la arquitectura del equipo. Tampoco parece el más fiable para ir a la batalla. El Madrid perdió el balón con frecuencia, se atrincheró y esperó el contragolpe. El Racing empujó y no jugó mal, aunque no dispone de demasiados recursos. Ausencias como las de Garay y Munitis pesan demasiado. Al equipo le faltó poderío, pegada, o como quiera que se diga. La formidable actuación de Colsa no resultó suficiente. En sus mejores momentos, el Racing se encontró con Iker, eficaz en sus intervenciones. En los peores, permitió los contragolpes del Madrid. Lo pagó con una derrota frente a un rival donde los jóvenes piden paso a gritos.

2 comentarios:

Javi dijo...

gracias tio, hice ayer el blog y ya me estan pegando palos, pero bueno haber lo que dura.

Tu sigue dandole a este que esta bien y por cierto tienes buenos gustos musicales.

Venga Un saludo

Anónimo dijo...

No es mal periodista este del marca, de lo mas decente. En muchas cosas estoy de acuerdo con él