
No por esperadas las malas noticias duelen menos. La confirmación del adiós de Raúl fue una puñalada, un dolor de corazón que solo el tiempo amortiguará. Se va el más grande, el mejor, mi 7, el jugador que más feliz me ha hecho a lo largo de mi vida…
Lloró Raúl y llore yo, que he crecido con alineaciones del Madrid que acababan en él, que he gritado sus goles, que he admirado su entrega, su lucha, su forma de entender el fútbol, y la vida… y tras tanto tiempo solo puedo gritar: GRACIAS.
Pero Raúl no se jubila, ni tan siquiera se va a un retiro espiritual en Qatar, Arabia o “Yankilandia”, Raúl seguirá compitiendo, al menos dos años más, en Alemania, en la Bundesliga, en el segundo clasificado el año pasado y en su amada Champions… Raúl seguirá dando guerra, le moleste a quien le moleste, le incordie a quien le incordie.
Y tras dos entrenamientos, tras la bienvenida de una afición que lo considera el mito que es (máximo goleador histórico del Madrid, de la selección y de la Champions) y que en España, a veces, olvidamos, tras parabienes y parafernalias y tras el adiós a “la mujer de su vida” (de nombre Real Madrid). Raúl se puso su nueva camiseta, y con el 7 a la espalda, no podía ser de otra forma, clavo sus dos primeros goles, fue en su segundo partido (como hace 16 años en su debut madridista) y por partida doble: El primero de listo, de ratón de área, robándole la cartera a Comtento tras un remate al palo de Edu (buen futbolista este brasileño) y el segundo de palanca, por encima de un portero que ya sabe lo que es ser goleado por Raúl, para colmo de bienes fue ante el Bayern un viejo “enemigo intimo” de tantas y tantas noches de Champions.
EL inicio no ha podido ser mejor. Sospecho que lo vamos a pasar bien en Alemania, aunque en Madrid: “Ya nada volverá a ser como antes…”
Lloró Raúl y llore yo, que he crecido con alineaciones del Madrid que acababan en él, que he gritado sus goles, que he admirado su entrega, su lucha, su forma de entender el fútbol, y la vida… y tras tanto tiempo solo puedo gritar: GRACIAS.
Pero Raúl no se jubila, ni tan siquiera se va a un retiro espiritual en Qatar, Arabia o “Yankilandia”, Raúl seguirá compitiendo, al menos dos años más, en Alemania, en la Bundesliga, en el segundo clasificado el año pasado y en su amada Champions… Raúl seguirá dando guerra, le moleste a quien le moleste, le incordie a quien le incordie.
Y tras dos entrenamientos, tras la bienvenida de una afición que lo considera el mito que es (máximo goleador histórico del Madrid, de la selección y de la Champions) y que en España, a veces, olvidamos, tras parabienes y parafernalias y tras el adiós a “la mujer de su vida” (de nombre Real Madrid). Raúl se puso su nueva camiseta, y con el 7 a la espalda, no podía ser de otra forma, clavo sus dos primeros goles, fue en su segundo partido (como hace 16 años en su debut madridista) y por partida doble: El primero de listo, de ratón de área, robándole la cartera a Comtento tras un remate al palo de Edu (buen futbolista este brasileño) y el segundo de palanca, por encima de un portero que ya sabe lo que es ser goleado por Raúl, para colmo de bienes fue ante el Bayern un viejo “enemigo intimo” de tantas y tantas noches de Champions.
EL inicio no ha podido ser mejor. Sospecho que lo vamos a pasar bien en Alemania, aunque en Madrid: “Ya nada volverá a ser como antes…”
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