Tengo una sensación rara con lo ocurrido ayer en el Sukru Saracoglu (nombre molón donde los haya) por un lado pienso que el que es tan caliente para ver una tarjeta en una semifinal, sabiendo que se pierde la final, debe dejar de jugarla, por memo y por mera justicia deportiva, creo poco en la reinserción, pero por otro lado creo que la baja de ayer de Diego condiciono en exceso un partido que se presumía bonito y fue una pequeña castaña.
Y es que el Werder sin Diego es, lo que era el Nápoles sin el otro Diego, el primigenio, el que hizo que este se llame como se llama, y tendrá que irse acostumbrando por que el angelito ya ha fichado por
Fue una final “con sabor brasileño”, unos por ausencia, Diego, y otros por presencia, los 5 del Donets, decidieron el partido. Los brasileños del equipo ucranio, parecen cortados todos por el mismo patrón, son jovencitos, semidesconocidos, al menos en Europa, y livianos, de todos ellos me gustó el nombrado Fernandinho y, sobre todo Ilsinho, que jugó de extremo derecho como los Ángeles, y junto a Srna, para mi el hombre de la final, fue un suplicio para ese tarugo alemán llamado Boemisch. Del resto: sin noticias de Williams, ni tampoco de Jadson ni de Luiz Adriano (proyectito de Luís Fabiano, sino al tiempo), que eso sí, parecieron para decidir con sendos golazos.
Pero a mi, digan lo que digan los “entendidos” comentaristas de
Pero vayamos al partido: empezó mejor el Shaktar, con Ilsinho en plan fenómeno, pero solo le duró 10 minutos, a partir de entonces el Bremen presionó más arriba y fruto de esa presión Ozil reclamó penalti, por una falta que no existió. Mandaban los alemanes, cuando un pase desde la defensa Ucrania llego a Luiz Adriano dentro del área que no perdonó, clavándosela por arriba al repeinadísimo Wiese, fallo colectivo de los dos de atrás y sobre todo de los tres pivotes, que no acertaron a cortar un pase sencillo y sin dirección.
El partido se trabó, los alemanes buscaban a Pizarro demasiado en largo y Lewandosky, se imponía en el medio a Neimayer, Baumann y Frings (¡tres iguales para hoy!), pero la suerte es alemana y Naldo, o mejor dicho Pyatov, hizo el empate en una falta lejana a diez minutos de la conclusión del primer periodo. De ahí al descanso: Dominio alterno, una buena parada de Wiese y una nueva “comida” de Pyatov que casi materializa Pizarro en el 2-1, pero no fue así y nos fuimos al descanso.
El Bremen siguió intentándolo y Pizarro tuvo dos claras ocasiones, pero al Bremen le falló lo que toda la noche… encontrar la inspiración de Diego. Sanción al fútbol.

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